El hombre de la encantadora sonrisa.

 

Salí de trabajar a las 8 y media de la oficina y me dirigía a casa.

Deseaba llegar, tomarme un café calentito y tumbarme un rato en el sofá para tragarme todas las series de la noche que emiten en la Fox. Pero aquella tarde fue distinto. Cuando llegué a la parada del bus, ya se había ido. Me tocaba esperar 2 horas así que me encaminé por la Avenida de los Olivos lentamente.

Era primavera, los días se iban alargando y los últimos rayos del sol dibujaban mi sombra.

Me sentó muy bien el paseo.

A veces pensaba en cosas como que la vida está llena de dulces placeres... Pero no en esos momentos.

 Hacía mucho tiempo que estaba sumida en  la oficina llevando la contabilidad de la empresa, apenas tenía tiempo para mí misma. Pero esa tarde por fin pude disfrutar de la soledad. Desconecté mi móvil para no ser molestada durante mi bonito paseo.

Pasé por calles por las cuales hacía años que no pasaba y recordé con una triste sonrisa momentos que juré nunca olvidar. Eso es algo maravilloso pero a la vez me vuelve nostálgica y tonta.

Cuando estuve lo suficientemente cerca de mi casa, me senté en un banco del parque de al lado.

Comencé a observar a la gente...: Una abuela con su nieto echando pan a las palomas, un hombre mayor tomando los últimos rayos del sol y observando a los 2 citados antes, una colegiala esperando a su novio para besarse fugazmente antes de volver a casa, unos macarillas saltando en los bancos y fumando cosas que no deberían, una mujer desesperada gritando a su hijo para que vaya a casa a terminar los deberes y por último... Algo que verdaderamente me llamó la atención...

Un hombre...

que leía el periódico del día anterior.

Era misterioso.

Sabía que él también me estaba observando.

Observaba a la gente del parque con la misma cautela que yo. Eso me resultaba divertido.

Nuestras miradas se cruzaron.

Cuando por fin llegó el esperado amado de la colegiala, nos volvimos a mirar. Sonreía. Yo tímidamente levanté mi labio labio superior y le devolví la sonrisa.

A las 10 se hizo de noche y decidimos irnos cada uno para un extremo del parque sin dejar de mirarnos. Fue divertido. Y desde ese momento decidí regresar al parque todas las noches, para encontrarme con el hombre de la mirada misteriosa y la encantadora sonrisa.

 

 

 

07/07/2008 03:19 Autor: Claudia Castaño Verdejo. Enlace permanente.

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Autor: Circe

Woooww me encanto tu post!!! Muchas gracias por visitar mi blog, por motivarme a devolverte la visita y encontrarme con la sorpresa de que me encanta la forma en que escribes.

Fecha: 08/07/2008 00:18.



Autor: Duuhlicious :)

Oh Clau, que preciosidad. Enserio que bonito, cada vez te vas superando, y eso me gusta. Y también, con el cariño que acer todo :) Eres genial. Un beso.

Pd: Si vuelves a escribir algo avisame anda.

Fecha: 09/07/2008 23:44.


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Autor: DvD

Venga chiquilla no dejes de lado este sitio. Venga anda, ponte, escribe y alucina conlo que vales ;).

Te echo un huevidrico enorme y grande de menos.

La proxima q oiga el telfeno, te prometo que lo cojo, solo que uff cada vez en peores horas xD.

vengaa cuidate que me enrrollo y no mola

Fecha: 19/07/2008 20:20.


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