07/07/2008
El hombre de la encantadora sonrisa.
Salí de trabajar a las 8 y media de la oficina y me dirigía a casa.
Deseaba llegar, tomarme un café calentito y tumbarme un rato en el sofá para tragarme todas las series de la noche que emiten en la Fox. Pero aquella tarde fue distinto. Cuando llegué a la parada del bus, ya se había ido. Me tocaba esperar 2 horas así que me encaminé por la Avenida de los Olivos lentamente.
Era primavera, los días se iban alargando y los últimos rayos del sol dibujaban mi sombra.
Me sentó muy bien el paseo.
A veces pensaba en cosas como que la vida está llena de dulces placeres... Pero no en esos momentos.
Hacía mucho tiempo que estaba sumida en la oficina llevando la contabilidad de la empresa, apenas tenía tiempo para mí misma. Pero esa tarde por fin pude disfrutar de la soledad. Desconecté mi móvil para no ser molestada durante mi bonito paseo.
Pasé por calles por las cuales hacía años que no pasaba y recordé con una triste sonrisa momentos que juré nunca olvidar. Eso es algo maravilloso pero a la vez me vuelve nostálgica y tonta.
Cuando estuve lo suficientemente cerca de mi casa, me senté en un banco del parque de al lado.
Comencé a observar a la gente...: Una abuela con su nieto echando pan a las palomas, un hombre mayor tomando los últimos rayos del sol y observando a los 2 citados antes, una colegiala esperando a su novio para besarse fugazmente antes de volver a casa, unos macarillas saltando en los bancos y fumando cosas que no deberían, una mujer desesperada gritando a su hijo para que vaya a casa a terminar los deberes y por último... Algo que verdaderamente me llamó la atención...
Un hombre...
que leía el periódico del día anterior.
Era misterioso.
Sabía que él también me estaba observando.
Observaba a la gente del parque con la misma cautela que yo. Eso me resultaba divertido.
Nuestras miradas se cruzaron.
Cuando por fin llegó el esperado amado de la colegiala, nos volvimos a mirar. Sonreía. Yo tímidamente levanté mi labio labio superior y le devolví la sonrisa.
A las 10 se hizo de noche y decidimos irnos cada uno para un extremo del parque sin dejar de mirarnos. Fue divertido. Y desde ese momento decidí regresar al parque todas las noches, para encontrarme con el hombre de la mirada misteriosa y la encantadora sonrisa.
Un aburrido día de verano.

¡Hola!
Me doy a mí misma la bienvenida a Blogia.
Estaba buscando alguna página interesante para poner mis pensamientos, para contactar con gente que comparte mis mismas aficiones, mis mismas inquietudes.
Como todo el mundo sabe (Menos algún despistadillo que no sabe en qué mundo vive...) hoy es 6 de julio. Mañana en España comienzan los San Fermines... una fecha muy esperada para los navarros.
Acabé el instituo hace 1 semana... y la verdad esque me aburro un montón.
Esta semana fue de locos.
He suspendido Física y Química y por lo tanto me tocará estudiar este veranito... Estoy apuntada en una academia, voy a las de 9 la mañana... Es salir deprisa y corriendo de casa, y a las 10 salir deprisa y corriendo al bar de mi padre a tomarme un pinchito de tortilla, subir a casa a cambiarme de ropa (por las mañanas hace fresquillo) y largarme al Centro Cívico de mi barrio para enseñar español a niños inmigrantes... Una tarea que me resulta realmente encantadora.
Por las tardes estuve quedando con mi novio Ilías, con el que llevo más de 6 meses saliendo. Le quiero muchísimo, es una de las cosas más importantes de mi vida. La mayoría de mis pensamientos (Por no decir todos) giran en torno a él.
Se fue ayer a su pueblo (está estudiando en mi ciudad pero es de un pueblo cercano), le acompañé a coger el bus a la estación de autobuses... Me dio mucha pena que se fuera, pero que le vamos a hacer.. Ambos necesitamos descansar un poquito el uno del otro. Pero yo ya le echo de menos... Hace unos minutos estuve hablando con él y me supo a poco.
Me dijo que buscara algo qe me entretuviera y creo que esto será bastante productivo.
No pretendo aburriros con mi vida, pero esto es lo que hay.. Soy una egocéntrica y sólo hablaré de mí misma.
Quizá sobre mis intereses...
No lo sé... Tendrás que descubrirlo tú mismo.
Bienvenid@s a mi vida.
